¿Cómo se clasifica la parálisis cerebral?

La clasificación se define por la gravedad, ubicación y tipo de parálisis cerebral que tiene una persona. Es sumamente importante identificar el tipo de tratamiento y cuidado que necesita.

Tipos de clasificaciones:

  • Clasificación basada en el nivel de severidad
  • Clasificación basada en la distribución topográfica
  • Clasificación basada en la función motora
  • Clasificación basada en el sistema de clasificación de la función motora gruesa

La lesión cerebral causada por la parálisis cerebral afecta a la función motora, es decir, a la capacidad de controlar el cuerpo de forma deseada.

Existen dos grupos principales espástica y no espástica. Cada una tiene múltiples variaciones y en casos es posible tener una mezcla de las dos (parálisis cerebral mixta).

La parálisis cerebral espástica se caracteriza por un aumento de tono muscular.

Piramidal o parálisis cerebral espástica

El tracto piramidal consiste en dos grupos de fibras nerviosas encargadas de comunicar los intentos de movimientos voluntarios a los nervios de la médula espinal. Descienden desde la corteza hasta el tronco cerebral.

La parálisis cerebral espástica indicaría que el tracto piramidal está dañado o no funciona correctamente lo que quiere decir que los músculos se contraen continuamente, haciendo las extremidades rígidas, rígidas y resistentes a la flexión o la relajación. El estrés causado en el cuerpo por la espasticidad puede provocar dislocación de cadera, escoliosis y deformidades en las extremidades y dolorosas deformidades en las articulaciones.

Los reflejos pueden ser exagerados, mientras que los movimientos tienden a ser bruscos e incómodos. Los brazos y las piernas se ven afectados, así como la lengua, boca y faringe también, complicando el habla, alimentación y respiración.

La parálisis cerebral espástica es la más común, representando del 61 al 76.9 por ciento de todos los casos de este trastorno neurológico.

La parálisis cerebral no espástica se caracteriza por un tono muscular disminuido o fluctuante.

 

Parálisis cerebral extrapiramidal o no espástica

Múltiples formas de parálisis extrapiramidal están caracterizadas por impedimentos particulares como el movimiento involuntario, este puede ser lento o rápido, repetitivo, tembloroso y veces rítmico. Los movimientos planeados tienden a exagerar.

Debido a la ubicación de la lesión, la discapacidad mental y las convulsiones son poco factibles. La parálisis cerebral no espástica reduce las posibilidades de deformar las articulaciones y extremidades. La capacidad de hablar puede verse afectada como resultado de un impedimento físico, pero no intelectual.

 

Tono muscular

El tono muscular es conocido como tensión muscular, es decir, es una contracción parcial, pasiva y continua de los músculos. Cuando el tono muscular se ve afectado, los músculos no trabajan juntos e incluso pueden funcionar en oposición uno con el otro. Este es un resultado físico de este trastorno neurológico.

 

Existen dos términos utilizados para describir el tono muscular:

Hipertonía: aumento del tono muscular, que a menudo resulta en extremidades muy rígidas. La hipertonía se asocia con parálisis cerebral espástica

Hipotonía: disminución del tono muscular, que a menudo da lugar a extremidades flojas y flojas. La hipotonía se asocia con parálisis cerebral no espástica